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España lleva el tapeo a la UNESCO como patrimonio inmaterial

Óscar Navarro 04 de July de 2026 77 lecturas 3 min de lectura
España lleva el tapeo a la UNESCO como patrimonio inmaterial
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La tapa española, ese ritual que transforma cualquier barra de bar en un punto de encuentro, ha dado un paso decisivo hacia el reconocimiento internacional. A comienzos de 2026, el Gobierno de España presentó el Plan Internacional de la Gastronomía Española, una estrategia de proyección global que incluye, entre sus iniciativas más ambiciosas, la candidatura formal del tapeo ante la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La propuesta tiene historia: la Real Academia de la Gastronomía la impulsó por primera vez en 2016, pero ahora cuenta con el respaldo expreso del Ejecutivo y el apoyo del sector hostelero, que la ve como una oportunidad de situar la gastronomía española al mismo nivel que la cocina francesa, el washoku japonés o la dieta mediterránea, ya reconocidos por la organización internacional.

Más que comer: un código de sociabilidad

Para la UNESCO, el patrimonio cultural inmaterial no se mide por el valor material de lo que se produce, sino por las prácticas, saberes y valores que una comunidad transmite de generación en generación. El tapeo encaja con precisión en esa definición: no es únicamente una forma de alimentarse, sino un código social que incluye el paseo de bar en bar, la conversación improvisada, la pequeña porción compartida y la mezcla de distintos perfiles bajo un mismo techo.

A diferencia de la dieta mediterránea —candidatura en la que España participó junto a otros países— el tapeo se postula como una práctica cultural viva y específicamente española, no como un producto concreto. Es la forma de tapear, y no la tapa en sí, lo que se quiere proteger.

Un patrimonio en construcción

España acumula ya 22 manifestaciones incluidas en las listas de Patrimonio Inmaterial de la UNESCO, entre ellas la Semana Santa de varias ciudades, el canto de la Sibila en Mallorca y, desde diciembre de 2024, la cultura de la sidra asturiana. El tapeo vendría a sumarse a ese elenco desde una perspectiva radicalmente cotidiana: la del vaso pequeño, la aceituna en el platillo y la charla entre vecinos que convierte un momento cualquiera en celebración.

El proceso de candidatura ante la UNESCO puede durar varios años, pero el respaldo institucional conseguido sitúa al tapeo más cerca que nunca de ese reconocimiento.

 

Fuente: El Español

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